16 ago. 2014

LA COTORRITA DE PETZ



Para algunos unas grandes desconocidas, las Aratinga canicularis (Cotorritas de Petz o de Frontal Naranja) son en realidad una interesante especie, con algunas virtudes que las diferencian del resto de, “gritonas Aratingas.”


DESCRIPCIÓN

El Conuro de Petz, es una pequeña especie perteneciente al género Aratinga, de unos 22 cm de longitud y unos 80 gr de peso con esa característica cola larga de las Aratingas, al menos tanto como la longitud del cuerpo.



Aunque la mejor descripción es sin duda una buena fotografía, como las que se adjuntan en el artículo, podemos describirlas de la siguiente manera: los adultos son predominantemente verdes, siendo su parte ventral más amarillenta y el “babero” suele presentar una coloración más grisácea.

La mayoría de sus plumas remeras son azules así como el extremo de las de la cola.

La frente presenta un color anaranjado y la coronilla es azul opaco. Iris de color amarillento y el anillo periocular (zona alrededor del ojo, desprovista de plumas) puede tornar a colores amarillentos-anaranjados.



Ejemplar joven Cotorrita de Petz
El pico presenta una coloración blanquecina en su parte superior, cambiando a negruzca en su inferior y sus patas son grises.

En los individuos inmaduros, el naranja de la frente puede ser de menor extensión y en general pueden presentar tonalidades un poco más apagadas. 

En estos juveniles, el pico presenta una coloración predominantemente blanquecina en su totalidad inicialmente y posteriormente se va oscureciendo la porción mandibular hasta convertirse definitivamente en una coloración gris-negruzca según van pasando las semanas/meses…



La explicación evolutiva de su coloración, una vez más responde a criterios de camuflaje. Su cuerpo predominantemente verde a pesar de tener ese parche en la frente de color naranja, la hace pasar desapercibida cuando están posadas en los árboles, ya que a través del follaje de las copas, se “encripta” cual fruto madurando en el árbol.





SUS PRIMAS CERCANAS

A menudo es fácil confundir la Aratinga canicularis, con la Aratinga aurea. Las diferencias principales son, que las segundas, presentan el pico en ambas porciones (mandibular y maxilar) totalmente negros, y pueden alcanzar un par de centímetros más de talla.



DISTRIBUCIÓN Y HABITAT

Esta especie es frecuente en sabanas con árboles dispersos, bosques secundarios, así como en los bordes boscosos en el dosel arbóreo de especies “siempre verdes”. Como ven, prefieren zonas, bosques, no demasiado cerrados, distribuidos en Centroamérica, desde México hasta Costa Rica.



EN LIBERTAD

Se alimentan principalmente de frutos de diversas especies, especialmente de higos (Ficus, Brosimun, Byrsonima, Bursera), pero también de flores (“madero negro” (Gliricidia sepium), Combretum y semillas de “ceiba” (Ceiba pentandra) y “guabas” (Inga spp.)


Forman bandadas de 30 o más individuos, y en época de reproducción aumentan su número hasta 100 individuos o más, que conviven en dormideros comunales. 

Entre sus depredadores naturales podríamos destacar el “falso vampiro” (Vampyrum spectrum, Phyllostomidae), como el principal descrito, no obstante, y como con casi cualquier especie, son susceptibles de ser depredados por cualquier rapaz, así como cualquier carnívoro presente en sus zonas de distribución.



Nacido en Ekkies Parrots
Construyen sus nidos habitualmente en cavidades ubicadas en el interior de termiteros, usualmente excavados por ellos mismos, pero también ocupan huecos construidos por pájaros carpinteros, así como cavidades naturales en troncos y ramas principales de algunos árboles. 

Se reproducen en su hábitat natural, generalmente durante la estación seca y ponen de entre 3 y 5 huevos, que son incubados por la hembra durante unos 30 días.





Rosemary Low, en su Tratado “Loros y Afines” describe la construcción de los nidos en los termiteros haciendo mención a que ambos progenitores participan en la excavación, la cual, comienza en la base del termitero con un orificio de entrada en torno a los 7 cm. y asciende verticalmente unos 30 cm. antes de dirigir su excavación hacia el interior de manera descendente hasta constituir lo que será la cámara de incubación de unos 15-20 cm de diámetro. 

Comenta además cosas muy curiosas que yo hoy quiero compartir con vosotros, como que este trabajo les lleva aproximadamente una semana, pero no ocupan el nido hasta pasada otra semana más, seguramente dejando tiempo a que las termitas (Nasutitermes nigriceps) puedan sellar adecuadamente la cámara de nidificación (en definitiva: además de ser “okupas”, disponen de mano de obra gratuita…).

Es considerada una especie bajo amenaza leve de extinción y está incluida en el Apéndice II del Convenio CITES.



COMO MASCOTA

Aunque cada día es más frecuente que se diversifique y amplíe el abanico de especies en el mercado de mascotas, sí que es cierto, que cuando uno se plantea buscar una Aratinga como mascota, lo primero que viene a la cabeza es pensar en una Cotorrita solar (A. solstitialis), o en su prima cercana la Jendaya (A. jendaya), como principales opciones. 


Si bien es cierto, que las mencionadas, especialmente la primera, destacan ya a simple vista por su impresionante y colorido plumaje, es también cierto que, como norma, hablar de “Aratingas” es sinónimo de hablar de “chillonas”. Esto, que está bien para generalizar (como de costumbre, mala, por cierto, pero a veces necesaria) no sirve como identificativo para la especie que nos ocupa: la Aratinga canicularis, al menos bajo nuestra propia experiencia.



Decir que los Conuros de Petz son característicamente ruidosos será igual de falso que afirmar que son “Aratingas mudas”, no obstante, y es lógico de entender, que no se caractericen por ser “chillonas” no significa que sean especies totalmente silenciosas.



Pero si que es bien cierto, que sus sonidos, sus llamadas naturales, son mucho más atenuados y mucho más “aguantables” que las de casi cualquier otra especie de conuro más conocido.



De hecho, su “cotorreo” natural es más parecido a una repetición de “besitos” que a cualquier otro sonido que pudiera ser más desagradable, y esto, a mí, personalmente, me parece que las hace si cabe, un pelín más encantadoras.





Como ocurre con la mayoría de las especies, si se mantienen en grupo son, de manera natural, mucho más bulliciosas, especialmente en la primera hora de la mañana (no tanto al anochecer, según nuestras propias observaciones), y si que no dudarán en reclamar con sus “grititos” que ha llegado la hora de la comida si ven que te “has dormido en los laureles” (que a veces pasa, verdad?)



Es una especie, que si no ha sido criada a mano, he de reconocer que no la encajaría en el grupo de “fáciles de amansar”, ya que pueden sacar a relucir ese “pequeño gran carácter” que esconde cualquier cotorrita. No obstante, si ha sido criada a mano y correctamente socializada la convierte en una perfecta  mascota para disfrutar. Muy apreciada durante años en EEUU, quizás no tanto en Europa.



Es también igualmente cierto, que es una especie con la que no podemos descuidar su manejo, especialmente en el inicio, ya que podríamos considerarlas como “fáciles para perder mansedumbre” si queda relegada a un “ave de jaula” por mucha y muy buena crianza a mano que se halla llevado con ella.



En cuanto a su alimentación, podríamos comentar que es una especie sin requerimientos energéticos especiales, como lo serían los yacos, o los guacamayos, y por lo tanto, y una vez más habrá que controlar la proporción de grasas en su dieta para garantizar que acepte de buen gusto una suficiente cantidad de alimentos.



Por lo tanto, habrá que escoger un pienso de formulación estándar (en cuanto a niveles de grasa se refieren) y una buena mixtura para amazonas, que por lo general y si están bien elaboradas, contendrán una baja proporción de aquellas semillas más oleaginosas.

Hemos podido comprobar, que son buenas amantes de comer frutas y verduras, y que no suelen mostrar demasiadas reticencias a probar alimentos nuevos, y que disfrutan en gran medida desmenuzando, por ejemplo, las ramitas de panizo (mijo en rama) que solemos ofrecer a nuestros loros en casa, entre otras cosas, como una forma interesante de Enriquecimiento Ambiental.



A modo de pequeña guía puede serviros las siguientes indicaciones para alimentar a su Aratinga:



RACIÓN DE ALIMENTO HÚMEDO Por la mañana, a diario



-Unos 15-20 gr de macedonia de frutas y verduras.




RACIÓN DE ALIMENTO SECO Por la tarde, a diario



-Unos 10 gr de pienso de formulación estándar.

-Unos 10 gr de mixtura de semillas de alta calidad (indicada para amazonas, libre de cacahuetes y otros frutos secos…)



Para preparar la macedonia de frutas y verduras, ha de intentar utilizar al menos 6 o 7 ingredientes de entre los propuestos a continuación, intentando dar prioridad a las verduras y las frutas de las variedades menos dulces: manzana o Pera, calabacín, pimiento verde y/o rojo, pepino, melón, sandía, brócoli, acelga, endivia, col, berro, alcachofa, cardo, coliflor, papaya, mango, zanahoria y/o calabaza (naranja) hervida, etc…

Frutas de temporada (Albaricoque, mandarina (Pomelo rosa o limón), melocotón, uva blanca, higo blanco, granada, tomate, chirimoya, piña…).

Si se puede, hay que evitar abusar de frutos rojos/oscuros como la uva, moras, ciruelas, arándanos, etc…




RACIÓN EXTRA/EVENTUAL

Una vez por semana puede ir añadiendo a su menú habitual alguna de las siguientes opciones:



-Un trocito de huevo cocido

-Una cucharada de arroz integral hervido

-Una cucharada de legumbres germinadas o cocinadas

-Un dadito de queso fresco sin sal

-Una cucharada de pasta cocida (hélices vegetales)



Evite el uso de frutos secos en su dieta habitual, pudiéndoselos ofrecer con mesura y de manera ocasional como premio eventual.



Como jaula adecuada, no me cansaré de repetir que considero, como siempre, que una jaula nunca será lo suficientemente grande, pero que si es probable que sea demasiado pequeña. No obstante, podríamos hablar para esta especie de unas dimensiones estándar como mínimas aconsejables en torno a 60 x 60 x 60 cm para un solo ejemplar. 

Como buena psitácida, es obvio que ha de compartir espacio con sus comederos, perchas y juguetes adecuados a su tamaño.



Son más gustosas del baño que de la ducha, y de hecho, a las nuestras, cuando les duchamos con el pulverizador, esperan a que terminemos para buscar rápidamente el bebedero donde poder bañarse. Es ahí donde realmente disfrutan y no tanto (que también, especialmente cuando hace bastante calor) con las duchas. 


Investigadoras natas, disfrutarán dando rienda suelta a su capacidad exploradora si además disponen de un interesante parque de juegos, que sin duda, recomiendo para cualquier especie que se mantenga como mascota, independientemente de su jaula.
 
Aunque es cierto, que una canicularis nunca será una gran habladora, si que pueden aprender algunas palabras así como a imitar algunos ruidos en concreto, con una voz suave y tímida, con la que dejan escapar ese simpático “hola!”, que a menudo nos basta, cuando nos acercamos a ellas.


EN LA AVICULTURA

Esta aratinga, se ha conseguido criar con éxito ya desde 1929. No obstante, y a pesar del paso de los años, no parece haber habido una evolución importante en el manejo de esta especie.

La impresión general, bajo nuestro punto de vista, es que una vez más, el interés que debería suponer una afición como la avicultura, se convierte en algo tan rutinario, cotidiano, que la inmensa mayoría de los criadores terminan (terminamos) ofreciendo la clásica caja de nidificación construida con madera de unos 20x20 cm de base, y unos 30 cm de altura, o de 25x25x40 cm pareciendo ser bastante bien aceptada por la inmensa mayoría de las parejas para su reproducción.
La gran aceptación de diversos alimentos que nos han demostrado las nuestras, nos anima a afirmar que no se hace necesario la adicción en su dieta de complejos vitamínicos estimulantes para la cría (en realidad como en casi cualquier otra especie, si cabe).

El aumento de la proporción de leguminosas en su dieta parece ser un buen estímulo para iniciar la actividad reproductora, mostrando indicios tras apenas 4 o 5 días consecutivos ofreciendo este tipo de alimentos (cocinados y/o germinados).

Tradicionalmente parece ser suficiente un alojamiento de unos 60x60x100 cm de jaula para su reproducción, no obstante, somos de los que pensamos (y así lo haremos en breve) que disponer de una jaula de dimensiones mayores contribuirá no solo a una mejora reproductora, sino y al menos, que es lo realmente importante, un aumento de su calidad de vida en cautividad. 

Disponer de jaulas de al menos 100x100x 200 ( o incluso 300) cm es nuestro próximo objetivo para con ellas, ahora que disponemos de espacio suficiente para garantizar una buena calidad de vida a nuestras aves.

Nuestra pareja ha realizado puestas desde Diciembre (en un crudo invierno) hasta Marzo (tolerable primavera), en la que han tenido finalmente éxito. Con un intervalo de apenas 15 días desde que fueron retirados los huevos no viables entre una y otra puesta.


CUANDO ENTRARON EN NUESTRAS VIDAS

Hace algún tiempo, un buen amigo se ofreció para regalarnos una parejita de esta singular especie.
Hasta entonces, y sinceramente, nunca nos habíamos planteado escoger esta especie en concreto, pero en cualquier caso, nos parecía que al no ser una especie demasiado frecuente en el mercado, las hacía al menos, interesantes.

No pasó demasiado tiempo cuando, tras instalarlas en su jaula empezamos a observar comportamientos de carácter sexual. Rápidamente, colocamos un nido en el que no tardaron tampoco demasiado en sorprendernos con su primera puesta en casa!. 


A pesar de que se les veía entregadas en sus “tareas paternales”, la primera puesta resultó ser completamente infecunda, y no fue hasta su segunda, apenas un mes después en la que al menos algunos de sus huevos resultaron ser fértiles. 

Seguramente debido a su inexperiencia y a nuestra opinión de intentar no intervenir para que los padres terminen aprendiendo un comportamiento, para nosotros crucial, no hubo nacimientos, por deficiencias durante la incubación.

“La paciencia es la madre de la ciencia”, y ha sido en su tercera puesta (de 5 huevos fértiles) en la que tras 30 días de incubación nos han regalado 4 fantásticos pichones, que en honor a sus padres (Punto y Coma) cariñosamente los hemos llamado “Puntos Suspensivos…”.

Uno de ellos, incluso fue retirado del nido para ser asistido durante su nacimiento, tras el cual, y al haberlo reintroducido fue aceptado con éxito por sus progenitores que “aceptaron gustosos” nuestra artificial ayuda continuando con su crianza durante algún tiempo.

Al tiempo que leen estas líneas, con mucha probabilidad, estaremos disfrutando y aprendiendo con nuevos “puntos suspensivos”, que formarán, al menos temporalmente, parte de nuestras vidas que estaremos encantados de compartir con ellos.

Y quizás también, tras un “poquito más de tiempo”, nos animaremos a prepararles algún nido que se asemeje más a lo que encontrarían en la naturaleza, quizás tan solo satisfaga nuestra necesidad de “naturalizar” la cría en cautividad, y no se traduzca en algo que encuentren útil, pero al menos, seguro, será algo interesante de observar.
 
 Ángel Nuevo



“A nuestros Punto y Coma y sus “Puntos Suspensivos”, que ahora disfrutan de sus nuevos “esclavos” dispuestos seguro, a satisfacer y a ser satisfechos con sus simpáticas travesuras”








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